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6 ago. 2013

Define tus circunstancias, no permitas que tus circunstancias te definan

Hay una historia que dice así:
Define tus circunstancias, no permitas que tus circunstancias te definan

"Una persona que vivía al lado de una carretera vendía unas sabrosas hamburguesas. Estaba muy ocupado y por lo tanto no oía la radio, no leía los periódicos, ni veía la televisión. Alquiló un terreno, colocó una gran valla y anunció su negocio gritando a todo pulmón: - Compren deliciosas hamburguesas calientes - Y la gente se las compraba

Aumentaba su adquisición de pan y carne. Alquiló un terreno más grande para poder ocuparse de su negocio, y trabajó tanto que pidió a su hijo que dejara momentáneamente la Universidad, donde estudiaba Ciencias Comerciales, a fin de que le ayudara.

Sin embargo, ocurrió algo muy importante; su hijo le dijo: - Viejo, ¿tú no escuchas la radio? ¡Estamos sufriendo una grave crisis! ¡La situación es realmente mala, peor no podría estar! -

El padre pensó: - Mi hijo estudia en la Universidad, lee periódicos, ve televisión y escucha la radio. Debe saber mejor que yo lo que está pasando... -

Compró entonces menos pan y menos carne. Quitó la valla anunciadora, canceló el contrato con el terreno con el fin de eliminar gastos, dejó de anunciar sus rícas hamburguesas. Y las ventas empezaron a disminuir.

Tenías razón hijo mío, le dijo al muchacho. - Verdaderamente estamos sufriendo una gran crisis - ".

Esta historia revela la paradoja que vive nuestra economía (en cualquier parte del mundo que estéis). No se pretende ignorar la crisis, pues ignorarla sería irresponsable, pero conteplarla solamente sería tóxico.

Lo que tú si puedes hacer es controlar la manera cómo enfrentar estos tiempos. Haciendo otra pequeña metáfora, debes plantearte si deseas ser como un termómetro o como un termostato frente a tu entorno.

El termómetro cambia sus valores en relación a la temperatura del ambiente, - éste mide la temperatura - . Si el clima está frío, el termómetro indicará un descenso en la temperatura; si hay calor indicará un amento de la temperatura. Pero el termostato es diferente, no importa cuan adverso sea su entorno, este aparato determina la temperatura del ambiente, es decir no se deja controlar por el frío imperante, el termostato crea su propio clima.

Mucha gente se comporta como termómetros de las circunstancias. Si las cosas van bien, sonríen, pero si las cosas se ponen difíciles, se deprimen. Su carácter, sus sueños y su fuerza son insconstantes, dependen del clima económico, familiar o social. Generalmente se sienten victimas de las circunstancias.

Pero están quienes no permiten que su espíritu se doblegue por las adversidades, quienes enfrentan los tiempos difíciles con dignidad y esperanza, quienes influyen en los demás y en las circunstancias. El futuro de estas personas no depende de factores externos, ellos construyen su destino.

El popular escritor estadounnidense William Arthur Ward, autor del libro Fuentes de la Fé dice: "El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas".

El pesimismo es contagioso, pero afortunadamente el entusiasmo también lo es. No sea una víctima, se un agente de cambio. Tu creatividad, tu trabajo y tu entusiasmo es contagioso, tu puedes ayudar a otros a sobrellevar esta época.